PLQP pide que las compañías multinacionales, privadas y estatales divulguen en sus cuentas financieras anuales todos los tipos de pagos (regalías, impuestos, bonificaciones etc.) efectuados a los gobiernos de cada país en el que operan y publiquen a qué nivel de gobierno se realizaron los pagos.
Las compañías petroleras internacionales (IOCs) abarcan a las corporaciones internacionales, por ejemplo ExxonMobil, BP y Royal Dutch/Shell.
Las compañías petroleras nacionales (NOCs), llamadas a menudo compañías estatales (SOCs), abarcan a aquellas entidades que son en totalidad o en la mayor parte propiedad de los gobiernos, creadas para emprender actividades comerciales o empresariales en nombre del gobierno, como por ejemplo Petrobras, Gazprom, Aramco y Qatar Oil.
Algunas compañías petroleras nacionales operan únicamente dentro de sus fronteras nacionales, mientras que otras operan también en el ámbito internacional.
El petróleo, la minería y el gas son sectores económicas de suma importancia en unos 60 países en vías de desarrollo o en proceso de transición. El petróleo y otras materias primas están alcanzando precios máximos históricos y aún así, los ciudadanos de estos países pocas veces se benefician de ello. De entre los 3500 millones de habitantes de estos países, unos 1500 millones viven con menos de 2 dólares al día y reúnen a más de dos tercios de la población pobre del mundo.
Las compañías mineras, petroleras y de gas no pueden ni deberían controlar la manera en que los gobiernos hacen uso de los impuestos, las regalías y las tasas. No obstante, sí que tienen la responsabilidad de divulgar los pagos que efectúan, para que los ciudadanos puedan responsabilizar a sus gobiernos de sus recursos. Las empresas que no obran de esta manera son cómplices de la privación de poder del pueblo de los países a los que pertenecen los recursos. El estado mantiene los recursos naturales en fideicomiso para los ciudadanos de un país. Esos ciudadanos tienen un derecho indiscutible a la información sobre la gestión de los ingresos derivados.
Mediante la divulgación de los pagos, las empresas tienen una oportunidad de mostrar su contribución económica a la sociedad y aumentar la posibilidad de que los ingresos que ellas aportan a los gobiernos se usen para el desarrollo sostenible – generando así un entorno comercial estable – en lugar de ser malgastados o desviados por la corrupción, lo que agrava las divisiones sociales y puede llevar a estados débiles e inestables y al conflicto.
Para más información, póngase en contacto con Diarmid O’Sullivan de Global Witness o con Ian Gary de Oxfam América.