Transparencia de los pagos de las empresas y de los ingresos gubernamentales

Objetivo

Los miembros de Publiquen Lo Que Pagan (PLQP) trabajan para alcanzar la transparencia de los pagos de las empresas petroleras, mineras y de gas a los gobiernos de los lugares de extracción, así como la transparencia de los ingresos gubernamentales procedentes de la industria extractiva, incluidos los pagos a autoridades locales, como primer paso indispensable hacia un sistema más responsable de gestión de los recursos naturales.

Contexto

Dos tercios de la población más pobre del mundo viven en países ricos en recursos naturales. En la mayoría de los países los minerales subterráneos pertenecen al estado, pero muchos otros presentan una proporción inversa entre estos recursos públicos y el bienestar público. La relación entre riqueza en recursos, pobreza, conflicto y corrupción – “la llamada “maldición de los recursos” – está claramente fundamentada. Asimismo, los estudios han señalado que con un gobierno efectivo y responsable, los recursos naturales pueden generar ingresos que fomenten el crecimiento económico y reduzcan la pobreza. La información y la responsabilidad públicas son la mejor garantía de que la riqueza en recursos de un país se refleje en beneficios duraderos para sus ciudadanos.

Las compañías petroleras, mineras o de gas pagan directamente a los gobiernos en forma de regalías, primas e impuestos, proporcionándole al estado un flujo autónomo de fondos, independiente de sus ciudadanos. Estas ganancias extraordinarias reducen la necesidad de recaudar impuestos, suprimiendo así una motivación esencial para el escrutinio ciudadano de las finanzas públicas. Los ingresos procedentes de la extracción dotan a los gobiernos de abundantes recursos para comprar el apoyo político mediante patrocinios y, a menudo, las legislaturas cuentan con poco control presupuestario o carecen de él. Así, la conexión entre los ciudadanos y el erario público es muy escasa en los países ricos en recursos, donde la necesidad de una supervisión pública difundida, activa y bien fundada de los fondos gubernamentales es imperante.

Los ciudadanos tienen poco o ningún acceso a la información acerca de estos pagos, ya que los contratos de recursos naturales están envueltos habitualmente en cláusulas de mutua confidencialidad, que prohíben a ambas partas difundir información sin permiso de la otra. Sin concienciación o participación pública en los procesos gubernamentales de cobro y distribución de ingresos, la corrupción y la mala administración de las finanzas públicas prosperan libremente. Estudios del Banco Mundial y del FMI han llegado a la conclusión de que el sector extractivo es un importantísimo factor determinante de la corrupción en las economías de los países ricos en recursos y ello explica en parte los escasos resultados de desarrollo.

Hoy en día, la comunidad global asiste a un movimiento coalescente por la promoción de la transparencia y la responsabilidad en las industrias petroleras, mineras y del gas. La sensibilización de la población en todo el mundo acerca del impacto de estas industrias en el gobierno, el desarrollo humano, la economía y el medio ambiente nunca ha sido tan fuerte. Igualmente, los líderes y las comunidades comprenden ahora que el progreso el posible si el sector extractivo queda abierto al escrutinio público. Quizás lo más sorprendente sea que las compañías petroleras y mineras, los grupos de la sociedad civil y los gobiernos empiezan a trabajar conjuntamente por los objetivos de un mejor gobierno y una gestión responsable de los ingresos procedentes de recursos naturales.

Las organizaciones de la sociedad civil de países ricos y pobres han aunado sus fuerzas en PLQP, una coalición mundial con miembros en 68 países, que ayuda a los ciudadanos a responsabilizar a sus gobiernos de la gestión de los ingresos procedentes de las industrias petroleras, mineras y del gas. Como respuesta al movimiento de PLQP, la comunidad internacional (dirigida inicialmente por el Gobierno Británico) se ha unido para crear la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (ITIE), un modelo global emergente de informe sobre ingresos y pagos sobre ingresos en los países ricos en recursos naturales.

Los principios de la ITIE giran en torno a la contribución y participación equitativas de los gobiernos, las industrias y la sociedad civil. Algunos países ricos en recursos están empezando a crear políticas sin contar con estos principios. Nigeria ha creado una ley ITIE y ha ampliado su programa ITIE para incorporar procesos de licencia y licitación que, hasta la fecha, han estado plagados de amiguismos y corrupción. De forma similar, Ghana ha ampliado su programa ITIE más allá de los ingresos, para incluir la distribución de ingresos a escala subnacional, el gasto de estos fondos a nivel regional y las contribuciones voluntarias de las empresas extractivas.

Los participantes en la ITIE y en el movimiento PLQP sostienen cada vez más que para erradicar la maldición de los recursos se necesita transparencia y responsabilidad en toda la cadena de valor de los recursos naturales, desde la concesión y contratación de licencias hasta la gestión de los ingresos y gastos a escala nacional y local. Este nivel de información y responsabilidad aumentaría posiblemente las posibilidades de que las compañías pagasen lo que deberían y los gobiernos administraran y gastaran debidamente los ingresos.

Un número cada vez mayor de organizaciones internacionales, entre ellas el Banco Mundial/CFI, el Fondo Monetario Internacional, el BERD, el BAD y el BAfD están adoptando normas de transparencia para las actividades de la industria extractiva y el asesoramiento político. Asimismo, el Comité de las Normas Internacionales de Contabilidad se plantea crear un modelo especial de informe para las industrias extractivas. La transparencia de los ingresos es solamente un paso en el proceso de maximización de los beneficios de las riquezas naturales en el desarrollo, pero un paso esencial.